La mitad de los niños con TDAH presentará síntomas de adultos.

Las personas con TDAH en la infancia inician el consumo de sustancias a una edad más temprana .

La prevalencia de este trastorno en niños y adolescentes alcanza a entre el 6 y el 9% de la población y su diagnóstico se ha visto incrementado de forma significativa en los últimos años, según los expertos.

La realidad clínica muestra que en muchos casos el primer diagnóstico de TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad) se realiza en la edad adulta y está precedido por una historia evolutiva clara de síntomas que ya se manifestaron en la infancia. «Sabemos que entre el 40% y el 60% de los niños y adolescentes con TDAH siguen presentando parte de los síntomas en la edad adulta, y que estos interfieren en su funcionamiento diaria», afirma el doctor Vicent Balanzá, psiquiatra y coordinador de las XVI Jornadas Nacionales de Patología Dual.

«En esta etapa –la adulta– se observa cómo disminuye la hiperactividad y persiste la impulsividad. Sobre todo, se aprecia falta de atención y problemas ejecutivos: falta de planificación y capacidad de organización en la vida diaria», matiza el doctor.

Los expertos defienden así que los adolescentes con TDAH necesitan asistencia sanitaria. A veces, en el paso de pediatría a adultos se dejan las visitas o se suprime el tratamiento por la falsa creencia de que este trastorno se cura a una determinada edad, pero «la realidad es bien distinta», indican. Por ello, resulta «vital» garantizar la continuidad de los cuidados, sobre todo en la adolescencia, etapa clave en la que suelen presentarse las principales complicaciones del TDAH como adicciones, fracaso escolar, problemas de autoestima, depresión, etcétera.

Prevalencia del TDAH en el mundo

La prevalencia del TDAH en la edad adulta oscila entre el 2% y el 5% de la población. Según una encuesta mundial de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 2007, la prevalencia mundial de TDAH en adultos es del 3,4%. «Aunque en España sólo se alcanzó el 1,2% de la población adulta es una cifra nada despreciable, sobre todo si tenemos en cuenta que en la mayoría de estas personas la patología está por detectar», asegura el doctor Balanzá. «El adulto además de infradiagnosticado está infratratado, y esto sí que puede ser una epidemia silenciosa», insiste.

Actualmente se dispone de tratamientos farmacológicos y psicoterapias eficaces para reducir e incluso suprimir las manifestaciones o síntomas de la enfermedad y, por tanto, mejorar el funcionamiento y la calidad de vida de niños y adultos con TDAH.

En palabras del doctor «no existe una curación en el mismo sentido que decimos que se cura una herida, o una infección. Los fármacos son efectivos mientras se toman y facilitan que a través de terapias psicológicas la persona aprenda a convivir mejor con el trastorno y desarrolle estrategias de adaptación o compensación. Lo ideal sería un abordaje multimodal en el que se incluyan los medicamentos como mínimo y la psicoeducación».

Más diagnósticos

Según estudios presentados en estas Jjornadas por el doctor Luis Augusto Rohde, del Hospital de Clínicas de Porto Alegre en Brasil y profesor de la Universidad Federal do Rio Grande do Sul (UFRGS), «no se aprecia un aumento en el número real de casos de TDAH en la población desde hace 30 años. Sin embargo, si ha incrementado el número de diagnósticos, especialmente en adultos, mujeres y discapacitados infradiagnosticados».

La Asociación Americana de Psiquiatría (APA) modificó el año pasado los criterios para el diagnóstico de TDAH. «Es pronto para apreciar el impacto, pero ya sabemos que será importante en el futuro porque dos de los cambios principales son la reducción en el número de síntomas necesarios para efectuar el diagnóstico y que éstos tienen que haberse iniciado antes de los 12 años en lugar de a los 7 como era hasta ahor»”, comenta el doctor Balanzá.

Por último, existe una mayor conciencia social sobre este problema. Los medios de comunicación, profesionales sanitarios, asociaciones de pacientes, profesores y familias están trabajando para dar a conocer los síntomas de la patología con el objetivo de ayudar en la detección precoz del trastorno. En esta misma línea, los hospitales de la Comunidad Valenciana han puesto en marcha Unidades de Salud Mental para niños y adolescentes donde los especialistas que trabajan están capacitados para realizar el diagnóstico y recomendar tratamientos eficaces.